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Las cosas por su nombre

Con JPN de vuelta a mundodesconcido aquí traigo uno de sus recientes escritos, de uno de los temas que considero importantes. Iré añadiendo las siguiente partes que le sigan.

Hoy vengo a hablarles sobre una figura muy en boga, conocida bajo diversos nombres (como casi todo lo que es nocivo). El sujeto de mi análisis no es otro que el querulante.

Querulante es una palabrota técnica para referirse a lo que “los Obús” denominaron como “Estúpido Acusador” (busque el video) y que en el ámbito clínico se conoce como  el falso denunciante.

Levantar falso testimonio, sobre todo con reincidencia y adaptar el modus vivendi y profesión a esta repugnante práctica, denota una estructura de la personalidad básica deficiente y un comportamiento psicopático y sociopático  respaldado por  una sobrevaloración de sus derechos en perjuicio de los que le rodean, y especialmente de aquellos a quien denuncia, porque las denuncias falsas no suelen ser la única “hazaña” de la que es capaz un querulante.

Insidias, infundios, conspiraciones, intoxicaciones, desinformación,  proselitismo y todo tipo de conflictos surgen a su alrededor de manera unívoca.

De las patologías descritas por CIE-10 que se han de considerar especialmente adecuadas para identificar y perfilar al falso denunciante se encuentran  “paranoide” y “disocial”. Esto se debe a que  en su querulancia  (amoralidad infinita), pretende obligar a los demás a respetar lo que predica pero no practíca. A menudo, el falso denunciante es perfectamente capaz de denunciar falsamente los delitos que él mismo comete, incluso hasta llegar al temible pero bien conocido síndrome del “bombero pirómano”. Por ejemplo, un fanático religioso que por querulancia se dedica a denunciar a otros como sirvientes del mal elaborando toda una cosmogonía (y simbología también), que vincula – aunque sólo sea en su retorcida mente – al sujeto denunciado con el objeto de la acusación. Cosa que no sólo satisface al querulante, sino que además le justifica para ejecutar acciones tan aberrantes como ilegales.

La psicopatías y sociopatía características del falso denunciante no sólo se definen por sus incompatibilidades excluyentes. El paranoide no delira, sino que “conspira contra supuestas conspiraciones”, y el sociópata no es emotivo, sino que permanece impasible ante el daño causado que él mismo nunca soportaría.

La intolerancia – entendida como todo aquello que el indeseable se permite a sí mismo, pero no permite a los demás – es lo opuesto a la tolerancia (como aquello que no nos permitimos a nosotros mismos, pero que aceptamos, o al menos “toleramos”, si lo hacen otros). El falso denunciante es un lobo con piel de cordero dotado de una gran inteligencia orientada a la perversión (aunque pretendan instaurar el reino de los cielos a golpe de espada) por lo que nunca conviene despreciar o ignorar su malicia, y es aconsejable hacerle frente con decisión y contundencia, sin concesiones de ningún tipo. Duro y potente.

El querulante tiene especial habilidad en crear y cerrar círculos indemostrables, buscando deliberadamente dejar al denunciado ante un cúmulo de pruebas diabólicas de hechos negativos en procesos inquisitoriales mientras se cultiva el apoyo de la autoridad judicial y policial.

Desde un punto de vista netamente clínico, la clasificación CIE-10 define los dos tipos que mejor enmarcan la personalidad y la conducta del sujeto ta, del siguiente modo:

F60.0 Trastorno paranoide de la personalidad

Es un trastorno de personalidad caracterizado por:
a) Sensibilidad excesiva a los contratiempos y desaires.
b) Incapacidad para perdonar agravios o perjuicios y predisposición a rencores persistentes.
c) Suspicacia y tendencia generalizada a distorsionar las experiencias propias interpretando las manifestaciones neutrales o amistosas de los demás como hostiles o despectivas.
d) Sentido combativo y tenaz de los propios derechos al margen de la realidad.
e) Predisposición a los celos patológicos.
f) Predisposición a sentirse excesivamente importante, puesta de manifestado por una actitud autorreferencial constante.
g) Preocupación por “conspiraciones” sin fundamento de acontecimientos del entorno inmediato o del mundo en general.

F60.2 Trastorno disocial de la personalidad

Es un trastorno de personalidad que, normalmente, llama la atención debido a la gran disparidad entre las normas sociales prevalecientes y su comportamiento. Se caracteriza por:

a) Cruel despreocupación por los sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatia.
b) Actitud marcada y persistente de irresponsabilidad y despreocupación por las normas, reglas y obligaciones sociales.
c) Incapacidad para mantener relaciones personales duraderas.
d) Muy baja tolerancia a la frustración o bajo umbral para descargas de agresividad, dando incluso lugar a un comportamiento violento.
e) Incapacidad para sentir culpa y para aprender de la experiencia, en particular del castigo.
f) Marcada predisposición a culpar a los demás o a ofrecer racionalizaciones verosímiles del comportamiento conflictivo.

José Antonio García-Andrade (doctor en psiquiatría forense), sostiene que:

“El psicópata fanático es aquel que tiene unas ideas sobrevaloradas, que ejercen una acción tiránica sobre el campo de la conciencia, por su permanencia y gran carga afectiva, de tal manera que muchas veces no sabemos en presencia de quien estamos: si ante un idealista apasionado que por sus ideales es capaz de sacrificar su vida o su porvenir;  en presencia de un fanático que tiene unas ideas sobrevaloradas; o bien ante un paranoico con su vivencia delirante, puesto que en ocasiones es muy difícil establecer las fronteras entre unos y otros”.

Dejando de lado el punto de vista psicológico para enfocarlo desde la óptica criminal,  la mayoría de los querulantes que levantan falso tenstimonio y denuncian a alguien suelen haber sido, a su vez, denunciados con anterioridad. El falso denunciante suele utilizar el instrumento de la denuncia por haberla sufrido en propia carne. Esto lo hace por tres motivos básicos:

a) haber experimentado intranquilidad en el proceso.

b) haber sufrido una serie de molestias derivadas del mismo.

c) haber perdido el litigio.

De modo y manera que el querulante, tras su mala experiencia con la Justicia, piensa que la persona denunciada padecerá el mismo tormento (a esta actitud se le llama “efecto drácula”).

Psicológicamente débiles – aunque bastante molestos –  los falsos denunciantes adolecen de una envidia patológica que sienten por los méritos, la reputación o alguna de las posesiones de la víctima.  Esto suele radicar en un complejo de inferioridad hacia el denunciado falsamente. Por ejemplo: Una persona con cierto éxito en un campo cualquiera, suscita la envidia de este tipo de trastornado que para alcanzar un reconocimiento similar, injuria, calumnia y levanta falso testimonio contra su objetivo. De ahí que las  denuncias por violación – siempre desde lo falso, no de casos concretos, reales y veraces – obedezcan un afan de venganza en base a la fantasía histérica y se exploten por medio de chantajes.

Todo por afán de notoriedad (aunque el querulante es  consciente de la falsedad de su denuncia). Otros casos “tipo” son el del mitómano que denuncia en falso, injuria y calumnia a la persona objeto de su admiración o  el del delirante mesiánico que carga contra otro que es, a todas luces mejor que él, alimentando su farsa con prosélitos que por ignorancia o trastorno le hacen el paso y le siguen el juego (y ahora podría buscar artículos anteriores como Dógmata o Credendo vivis, de nada).

Ante la pregunta ¿es la primera vez que Vd. denuncia algo así?, el querulante se desmorona por saber que conteste lo que conteste, sus antecedentes (las denuncias contra él y contra otros), saldrán a la palestra.

En esta tercera entrega quiero concluir el asunto de los querulantes, pues es un tema extensísimo que da para mucho.

Expuestas las características y procederes del querulante, su motivación y su trastorno cabe ahora hacer notar como se crean algunas conspiraciones. De hecho podríamos denominar al querulante – dada su condición de paranoide – como el as de las conspiraciones.

Imagine que usted está tratando un tema y cae en la cuenta de un hecho de suma relevancia (que no quiere decir que todos lo sean, que los errores de lógica abundan) y gana cierta parcela de credibilidad. Imagine ahora que a otro que basaba su doctrina en el mismo tema pero sin el nuevo aporte, queda en evidencia. Imagine que poco a poco esa persona va perdiendo prosélitos (que es lo que son) por vislumbrar estos algunos errores en el planteamiento. Imagine que aunque no vayan a sus faldas si que abandonan a su “gurú”.

Continúe imaginando como ese “gurú”, dada su calidad de trastornado (posiblemente proveniente de una familia desestructurada con ausencia de referente paterno, que es lo común), empieza a generar una serie de sensaciones y acaba dando con usted. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo habrá de faltar para que exista un complot organizado del que usted, sin saberlo, forma parte como un doble agente? ¿En cuánto tiempo será usted un lacayo del Mal que amenaza a un sujeto que se dice poseedor de la Verdad Absoluta?¿A cuantas sectas habrá pertenecido usted sin siquiera haberse dado cuenta? ¿Cuáles serán los supuestos signos que lo delaten?

Ahí tenemos una micro conspiración.

Una micro conspiración que nace de la envidia y el resquemor que nacen del querulante que:

a) Se siente atacado y ofendido.

b) Intenta equipararse a usted fagocitándolo cual caníbal.

El querulante, como se ha visto, inventará una rocambolesca historia sobre usted en la que conjugará una serie de elementos doctrinarios para hacerle pasar por un enemigo de la Humanidad.  Estas acusaciones en falso, suelen quedar en agua de borraja por no hacérseles caso o devolverles su odio transformado en sentido del humor (en una forma que se entiende no lesiva del acusador).

Con todo y con eso, el querulante – cuanto más trastornado más probabilidad – es capaz de llevar su paranoia hasta los tribunales donde suele quedar en evidencia por su simple percepción de la realidad.

El que miente  estando bajo juramento recibe el nombre perjuro.

El acusador, en calidad de testigo, una vez que ha decidido arrastrarle hasta la Justicia tiene la obligación legal de decir la verdad o ser procesado por la vía penal.

Por otra parte, si bien el ámbito habitual de aplicación de este delito es en el marco de los tribunales, también cabe en todos aquellos casos en los que la ley exige a una persona un juramento o promesa de decir la verdad, y ésta la incumple.

Pero esto no deja de ser una americanada. En España, empleamos el termino “falso testimonio”, que es igual

El Código Penal de España regula el falso testimonio en los artículos del 458 al 462, dentro de los delitos contra la Administración de Justicia. El artículo 458 establece que el testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.

Cabría añadir otras penas destinadas a la reparación de daños y perjuicios, injurias, calumnias y todo cuanto se estime oportuno.

Fíjese que  Epiceto (55 dC,135dC) diría que:

Acusar a los demás de las desgracias propias es la vía de la ignorancia…

Ahora sabe que es un querulante, como actúa, que consecuencias acarrea y como se le puede contrarrestar.



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https://sabervscreer.wordpress.com/2012/03/26/psicopatia-r-d-hare/

https://sabervscreer.wordpress.com/2011/12/05/patocracia/

FUENTE

http://mundodesconocido.com/WordPress/?p=3552#comment-20074

http://mundodesconocido.com/WordPress/?p=3564

http://mundodesconocido.com/WordPress/?p=3581

3 pensamientos en “Las cosas por su nombre

  1. Hola MYSTIC,Me gustaría poner mi perfil,en esta pagina,como podría hacerlo.Cuando vi tu perfil entero es precioso.Bueno ya no te doy mas la lata.Perdona por pedirte tantas cosas

  2. Nada tranqui, no es ninguna lata.
    Pues es sencillo, te registras en esta página http://es.gravatar.com/ subes la foto que prefieras y el correo que vincules a esa cuenta debe ser el mismo que el que se te pide cuando vas a escribir los mensajes o allí donde vayas a registrarte, entonces se te verá la imagen que hayas escogido.

    Un saludo

  3. Buenas noches mystic.las cosas por su nombre2 de jpn nos ha echo reflexionar a bastantes comentaristas,por cierto buenísimo escrito.Gracias por tu ayuda y sigue siendo como eres. conseguí poner mi perfil y doble alegría al verlo puesto también en mumdodesconocido.

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