Calentamiento Global/Cambio de era/encubrimientos/fraudes

Hacia una nueva era glacial

Malagnino integra una camada de sólidos científicos que critica las teorías pro calentamiento global.

Entrevista a Eduardo Malagnino, geólogo. El científico del Conicet y la ONU advierten sobre un enfriamiento global.

El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (el programa ambiental de las Naciones Unidas) sostiene que el incremento de las temperaturas registrado en el último siglo es producto de la descarga de gases generados por el hombre. Sin embargo, la hipótesis es fuertemente cuestionada por miles de expertos de diversas disciplinas que aseguran que las variaciones del clima son responsabilidad de la actividad solar.

El geólogo Eduardo Malagnino, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e investigador del Conicet, asegura que se espera una declinación evidente en las temperaturas para el año 2013, que alcanzará sus registros más bajos en el 2030, y los efectos que este “enfriamiento” terrenal puede generar son de lo más desalentadores.

–¿Estamos ante la presencia de un cambio climático?

– Teniendo en cuenta que la variabilidad meteorológica a mediano y largo plazo no es una singularidad sino una constante, tal vez sería más apropiado hablar de ciclicidad climática en lugar de hablar de cambio climático.

En los últimos cien años la temperatura media se incrementó en aproximadamente 1ºC. Sin embargo, no se trata de una rareza, ya que si analizamos cómo fue la marcha de la temperatura planetaria durante los últimos 7000 años, podemos observar que la temperatura media global tuvo fluctuaciones importantes, del orden de 1º a 1.5ºC por encima y por debajo de los registros promedio actuales.

Y lo que es más destacable: estas variaciones no estuvieron vinculadas con las actividades antropogénicas (gene-radas por el hombre) sino que se relacionaron con oscilaciones de la radiación solar. Entre 1420-1530 y 1640-1711 el sol pasó por varios mínimos solares que dieron lugar a un intenso clima frío conocido en Europa como la Pequeña Edad de Hielo, durante los cuales la temperatura media global descendió entre 0.5º y 1.5º C en relación con la temperatura media actual. Otros mínimos solares ocurrieron en 1810, 1320 y 1010. En el año 1200, el hombre no tenía capacidad para emitir gases que producen efecto invernadero y allí se registró un período de elevado calor denominado Óptimo Climático Medieval, relacionado con un máximo solar.

Actualmente estamos en el Máximo Moderno o Estado de Sol Activo Moderno, que comenzó en 1900 y que según muchos investigadores sería el responsable del incremento de temperatura media global que se registra en el último siglo, y no la actividad antropogénica.

– ¿Cuáles son las evidencias en las que se basan los “enfriólogos”?

–Si bien los estudios realizados por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change, IPCC) son avalados por aproximadamente 2.500 investigadores, no existe consenso científico sobre esta cuestión, ya que por otra parte existen estudios realizados por un número similar, pero cada vez más creciente de investigadores que piensan de otra forma. Estos científicos coinciden que durante el último siglo la temperatura media global ha subido aproximadamente 1ºC. Sin embargo, a diferencia de lo indicado por el IPCC, sostienen que este incremento de temperatura no se debió a la descarga de gases generados por el hombre sino que se relaciona con las fluctuaciones que la radiación solar presenta a lo largo del tiempo, la que ha aumentado en general en los últimos cien años y cuya declinación evidente se espera que comience en 2013, alcanzando su clímax en el 2030, sumergiendo a la tierra en una nueva Pequeña Edad de Hielo.

Los expertos han probado de manera indiscutible, mediante diferentes técnicas modernas de datación absoluta (Carbono 14; Isótopos cosmogénicos; relación de Isótopos Oxígeno16/18; dendrocronología; relación Isótopos de Carbono; termoluminiscencia, etc.), que la variación de la actividad solar en tiempos históricos pasó de máxima a mínima y que esos cambios se correlacionan con los incrementos y disminuciones de temperatura que dieron lugar a avances y retrocesos de los glaciares en todo el mundo. Por ejemplo, para el caso de los glaciares argentinos, hemos reconocido estos avances y retrocesos neoglaciales en el ámbito de la Codillera Patagónica. Todos ellos estuvieron relacionados con mínimos y máximos solares.

– ¿Qué efectos directos puede ocasionar esta baja de temperaturas en la vida humana?

– El análisis de la evolución de la humanidad durante los últimos 10.000 años nos ofrece un panorama desalentador sobre la forma en que seríamos afectados por una variación climática, un calentamiento es realmente preocupante. Por ejemplo, durante mínimos solares tuvo lugar la pérdida de territorios egipcios en 1350 a.C., la fragmentación del Imperio Egipcio en 700 a.C., el colapso definitivo del Imperio Romano Occidental en 500, el desplome de la civiliza-ción maya del Período Clásico tardío y el de la preincaica peruana de Nazca y Moche en 700, y los catastróficos descensos demográficos en Europa en 650 y 1500, que dieron lugar a la mortandad del 65 y 45 por ciento de su población, respectivamente.

¿Qué pasaría ahora? En primer lugar, durante un enfriamiento el ciclo hidrológico se contrae, causando la disminu-ción de las precipitaciones globales en todas las latitudes, incluso en las ecuatoriales, como ocurrió en el pasado histórico. Las regiones productivas del planeta se reducirían drásticamente por falta de agua y por bajas temperaturas y los alimentos serían cada vez más escasos, desatándose hambrunas regionales.

– ¿Qué pasaría en Argentina si se produjera una caída de la temperatura media relacionada con un mínimo solar? 

– Una vez más la respuesta está en el pasado reciente. La comprobación de campo nos muestra que cada vez que la temperatura global descendió al ritmo de los mínimos solares, los glaciares patagónicos avanzaron mientras que la región central de nuestro país se aridizó y se formó un desierto regional frío compuesto de dunas que cubrieron la superficie de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, sur de Santa Fe, San Luis, etc. Esta situación puede ser fácilmente observada en la referida región, ya que en ella existe un extenso mar de dunas fósiles que la cubre y que fueron activas durante los periodos de bajas temperaturas. Aunque actualmente están por debajo de la cubierta vegetal, todavía son visibles y quedan en evidencia mediante la observación de imágenes satelitales.

– ¿Cuál sería el costo para la ciencia, de avanzar la teoría del calentamiento global?

– Si los pronósticos del IPCC no se cumplieran, el costo sería elevadísimo ya que se vería seriamente dañada la credibilidad que la sociedad deposita en los enunciados científicos. Sería una calamidad, un retroceso del conocimiento científico.

– ¿Cuáles son las razones para que miles de científicos del mundo avalen el fenómeno de calentamiento global a la IPCC?

– Muchos investigadores sienten la presión de que es científicamente correcto apoyar los postulados del calentamiento global antropogénico, ya que los fondos económicos de sus proyectos muchas veces dependen de los programas de investigación del IPCC. Por lo tanto, existen intereses académicos, intereses ideológicos e, incluso, intereses económicos que permiten explicar el apoyo que le brindan a la teoría del calentamiento global antropogénico, distintas personas con motivaciones diversas.

Hay que recalcar que si bien miles de científicos avalan los informes del IPCC otros miles descreen de ellos, aunque este último es un debate invisible para el público universal ya que la mayoría acepta sin dudar la teoría del calenta-miento global antropogénico (vía medios masivos y un dictamen inapelable) ignorando que también existen investi-gadores que no están de acuerdo con estos postulados. Por otra parte, se ha instalado la presunción absurda de que quien se opone a la teoría de calentamiento global antropogénico está a favor de la expoliación del planeta. Retrotrae el debate a la época de Galileo y la Inquisición medieval.

FUENTE

*(Se contempla en alto grado que el CO2 ni siquiera sea un gas invernadero debido a la poca variabilidad e interacción del mismo en los ciclos climáticos. Todo por la evidencia de los registros, ver enlaces inferiores para ampliar información.)

Información adicional

La respuesta observada del clima a más CO2 no está en buena concordancia con las predicciones.

El fraude del calentón global

Si usted no cree en la estafa del calentamiento global de Algore, significa que está enfermo

Un pensamiento en “Hacia una nueva era glacial

  1. el fraude del calenton global, otra de las conas barbaras que no se sostiene por ningun lado, mas que por el lado del bolsillo que recoje ganancias a costa de esta esta farsa,,,mayor gilipollez, no hay mas que salir a la calle un dia tras otro y ‘sentir’ la direccion que toma el cambio climatico es claramente un enfriamiento paulatino, cada vez tenemos menos sol y cuando se digna a salir nuestro amigo, lo bloquean con los chemtreils que nos rocian por encima de las cbezotas un dia si y otro tambien…hoy en dia lo unico que se calienta son las cabezas de mucho/as, entre los que me incluyo, chakra coronilla, fruto del despertar a la matrix anticreacion en la que nos encontramos todos metidos,,,ya nos toca conformarnos con otono e invierno e ira empeorando segun se puede ver el proceso, manda narices! todavia nos queda la risa!

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